Hanal Pixan: reivindicación, resistencia y familia
"Hanal Pixan: reivindicación, resistencia y familia"
May, Sharon
Miguel Ángel Orilla dice en “Los días de muertos en Yucatán” que >>se pensaba que los muertos volvían a reencarnar en animales, pájaros, niños, etc., según el comportamiento que habían tenido en vida y que Ah Puch los enviaba nuevamente a la tierra, para que después de cierto tiempo, conviviera con sus familiares. De esta creencia deriva el actual culto a los muertos conocido como hanal pixan o días dedicados a los muertos o finados<<.
Sin embargo, ésta creencia del origen prehispánico de la tradición está en debate pues Elsa Malvido en "La festividad de todos santos, fieles difuntos y su altar de muertos en México. Patrimonio Intangible de la humanidad" nos presenta una serie de argumentos que revelan que el verdadero origen de esta tradición no es tan ancestral como la imaginamos.
Ahora, que su origen no sea prehispánico no significa que no tenga un fuerte valor identitario para las comunidades mayas actuales y, en general, los yucatecos. Tan solo leyendo "Breves relatos del Hanal Pixan" de Jorge Luis Várguez Eb podemos notar el respeto que las personas tienen por los difuntos y la importancia de "creer" en que vendrán a visitarnos. Es una tradición, ahora sí que generalizando, yucateca que actualmente está reivindicada y su práctica es parte de la resistencia de nuestra identidad frente a otras actividades impuestas por los procesos de homogeneización que trae consigo la globalización.
Hanal Pixan puede significar, hablando de forma emocional, diversas cosas según a quién se le pregunte pero después de investigar, significa principalmente familia, respeto y amor. Esta tradición podrá tener diversos orígenes, pero no queda duda de que quien pone un altar y ofrenda a sus difuntos lo hace con amor y respeto. No es una celebración pública aunque en cada vez más lugares del Estado se hacen eventos comunitarios en estas fechas y el afamado “día de muertos” se jacta de celebrar y amigar con la muerte; aquí en yucatán se pone el altar en la intimidad del hogar, se comparte con quienes ya no están y se reza con un profundo aprecio. Es una tradición muy familiar y con roles muy marcados que aún permanece casi intacta en las comisarías más alejadas, las mujeres preparan los mucbipollos desde temprano y los hombres van a enterrarlos al monte. Los abuelos le enseñan a los nietos a enterrar el “pib” y las rezadoras le enseñan a sus hijas los rezos correspondientes para los difuntos. Las madres corretean a los niños para que no ronden con sus travesuras los altares mientras los hijos mayores ayudan con los mandados. Cada quien tiene un papel en la preparación de la ofrenda y todos lo hacen con sumo cuidado y consideración. No podemos generalizar los elementos del altar ni el significado de estos pues es una tradición que varía según el contexto de quien la practica pero si hay algo que permanece en cada altar es el cuidado y aprecio con que se pone la ofrenda, la atención a los detalles y el esfuerzo por hacer de este altar algo que su Pixan disfrutaría.
Hanal Pixan no es un desfile, un espectáculo ni mucho menos una celebración; es una forma de honrar a quienes apreciamos y queremos, de sentirlos cerca y recordar que ningún adiós es definitivo.
Fuentes:
Malvido, Elsa. La festividad de todos Santos, fieles difuntos y su altar de muertos en México.
Orilla, Miguel. Los días de muertos en Yucatán.
Várguez, Jorge. Breves relatos del Hanal Pixan.
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