Novenas a la Virgen de Guadalupe, entonces y ahora, aquí y allá. Portadoras de la identidad colectiva. Yucatán

 

Novenas a la virgen de Guadalupe, entonces y ahora, aquí y allá. Portadoras de la identidad colectiva. Yucatán.

May, Sharon

Todos los nombres utilizados en el texto cuentan con la autorización para dicho fin.


Este trabajo inició con un objetivo principal: mostrar cómo se realizan las novenas en Mérida en pleno 2025. Pero conforme comencé a investigar y oyendo lo que me contaban, no cabía toda la información en la idea que tuve primeramente. Entonces, decidí hacer un mix con todo lo que encontré y de ahí nació lo que, con mucho trabajo, nombré: Novenas a la virgen de Guadalupe, entonces y ahora, aquí y allá. Portadoras se la identidad colectiva. Las novenas, me parece, son un tema del que poco se ha interesado en escribir pero que tiene mucho que decirnos. 


Sé, porque pregunté a algunos compañeros de fuera, que las novenas no se hacen de la misma forma en todo el país. En Solares, rumbos y pueblos: organización social de mayas peninsulares dicen que “Consiste ésta [la novena] en un grupo de parientes y vecinos de la familia en cuestión que se organizan para rezar durante nueve días seguidos cada noche un rosario”. Resumiendo, pues, son un conjunto de nueve días (o noches, en el caso del que hablaremos) en el que se le dedican oraciones y rezos a un Santo con el fin de obtener de él un favor, o de agradecerle por haberlo cumplido. 


La religión católica no es la única en la que se realizan novenarios, pero el origen en ésta no se sabe con precisión: sí, en general puede ser una imposición del clero, pero no podemos dejar de lado el papel de las personas que la practicaban y la fueron llevando a otros lugares. Primero se realizó en España, como habría de esperar, aproximadamente entre 1486 y 1493. Como muchas cosas, llegó a América con la colonización y el primer registro que se tiene de su práctica en Yucatán es de 1722. 


Aunque se empezaron a hacer por devoción, petición de un favor o agradecimiento a un Santo, actualmente ya es una tradición. El título dice novenas a la Virgen de Guadalupe, sí, pero me temo que no hay tantos registros de las novenas específicamente a ella como para solo hablar de eso, así que cuando hagamos la cronología las primeras novenas de las que hablemos serán a otros santos.


Aclarado esto, ¿Quién es la Virgen de Guadalupe? ¿Qué la diferencia de otros santos y que la hace objeto de tanta devoción? Bueno, es una manifestación de la Virgen María que se apareció en una manta hace unos 500 años, específicamente en 1531. Aunque su aparición fue en lo que antes era la capital de la Nueva España, su culto se extendió hasta la España peninsular y sus colonias; actualmente, es de los cultos con más devotos en occidente. A pesar de esto, siempre ha estado ligada con el arzobispado mexicano. Es importante porque, se cree, fue la primera vez que un azteca vio a un santo (de una religión que estaba siendo impuesta y les era muy ajena) con rasgos parecidos a los suyos y pudo identificarse. En México, su importancia va más allá de la religión pues es un símbolo que evoca incluso sentimientos patrios: una de sus primeras representaciones fue precisamente en el estandarte de Hidalgo y su mención en el grito de independencia no puede pasar desapercibida. A lo largo de la historia ha tenido muchas más representaciones y hasta la actualidad es común verla en tazas, camisetas, mochilas, mantas, etc. Es un icono de la cultura pop e importante en las culturas urbanas. Su origen como instrumento de conquista no deslegitima su influencia como representante actual de las "clases bajas". Está tan asociada con el nacionalismo, las mujeres, las tribus urbanas y la religión que, aunque sus orígenes religiosos son muy importantes, hoy en día trasciende de ellos.


Cómo dije anteriormente, las novenas no se hacen solo en la religión católica pero incluso en ella no se hacen solo a la Virgen de Guadalupe, también se pueden organizar en favor de San Antonio, la Virgen de Fátima, el Niño Dios y hasta los Reyes Magos. 


El documento que comenté hace un momento, de 1722, menciona los pueblos de Muna, Maní, Dzan, Bolonchén, Ticul, Tiab, Hopelchén, Dzemul y el Barrio de la Mejorada a los que se organizaban novenas en honor a San Antonio, la Virgen de la Asunción, Cristo de San Román, la Virgen de la Inmaculada Concepción, Santo Cristo de Chumayel, la Virgen de la Expectación, San Antonio de Padua y la Virgen del Carmen, respectivamente. El patrón principal en estos casos eran que, primero, se hacían en honor al santo patrono del pueblo y eran organizadas acompañadas de fiestas, jaranas y toros; y segundo, su organización era muy colectiva, todo el pueblo participaba y antes de que sea la fecha de la novena primero se hacía un gremio para costear todos los gastos. 


Nos transportamos a 1935, cuando Robert Redfield investigaba para Yucatán. Una Cultura en Transición. Su obra es en general comparativa, diría yo (o cualquiera, quizá) y menciona principalmente las diferencias entre las hechas en Yucatán y en Quintana Roo, así que asumiré que con “las de Yucatán” se refiere en general a Chan Kom, Dzitás y Mérida. Dice que las nueve noches de rezos eran un elemento esencial en el culto a un santo y que en las grandes comunidades, en su lugar, se hacían nueve misas. Las novenas empezaban de manera en que los últimos rezos se hicieran la noche anterior al día del santo. Aquí también recalcan su importancia como ofrenda colectiva. Además, era más común en las zonas urbanas que quien rezara fuera una mujer. 


Y de ese mismo año Azael Hansen nos dice que, en ese momento, las novenas eran consideradas por la iglesia más que nada una celebración sin valor religioso. ¿Contradictorio, dirás? Ajá, pero no solo eso, sino que las novenas domésticas eran menospreciadas porque se les relacionaba con la clase baja. En aquel tiempo había bastante conflicto entre el Estado y la iglesia así que no sorprende y todavía hay más, pues casi todos los actos religiosos se practicaban a puertas cerradas. A las novenas asistían unas treinta o cuarenta personas, se daba algún bocadillo, una horchata o incluso un refresco embotellados. Aún se acostumbraba bailar cuando acabara así que a veces llevaban una radio. Los santos más famosos eran la Virgen del Perpetuo Socorro, Cristo de las Ampollas, Santa Teresita de Jesús y El cristo rey, San Antonio, San Nicolás y el Santo Niño de Atocha. 


Pero esto no es todo porque Hansen también nos dió información de lo que se realizaba en ellas generaciones atrás (diría yo, ¿más o menos a finales del siglo diecinueve o inicios del veinte…?) Totalmente diferente, se hacían a lo grande. Eran importantes entre la clase baja para demostrar estatus social: decoraban la casa y el patio, el altar se adornaba con flores y velas, se organizaba una jarana con la mejor orquesta, se ofrecía pavo, gallina o cerdo (en lugar de un simple refrigerio) y el dueño agasajaba al nochero durante las primeras ocho noches, en la última incluía a su familia. El rezador era acompañado por dos cantores y alguien que tocaba un órgano portátil. Asistían hasta 100 personas. 


Durante los años que estudiaban Redfield y Hansen había mucha tensión entre el Estado y la Iglesia, toda actividad religiosa se hacía a puerta cerrada, creo yo que es por eso que es cuando (según los registros consultados) pasa de hacerse la novena en la iglesia como evento público a hacerse en una casa con unos cuantos invitados de confianza. También aquí notamos que el valor de las novenas iba más allá de lo religioso, pues también era un símbolo social.


Ya nos acercamos a este siglo. En Solares, rumbos y pueblos: organización social de mayas peninsulares describen que una persona, y su familia, son los que se encargan de hacer el novenario; cada noche hay un encargado o nochero, que es responsable de repartir el t’oox (es decir, un refrigerio y en caso de la última noche, un platillo algo más elaborado). El texto menciona las comunidades de Chacsinkín, Yaxuná y Chikindzonot. Por fin llegamos al culto a la Virgen de Guadalupe pues en Chikindzonot una familia empezó a organizarla y poco a poco más personas en el pueblo quisieron donar veladoras, cohetes, maíz e incluso un pavo; entonces comenzaron a organizarla como un gremio, agrandando la lista de los donantes. 


Y si te estabas preguntando en dónde iba a mencionar a las novenas de ahora, pues aquí están. Hablaremos de tres lugares: Cholul, Mulsay y Cd. Caucel. Te lo voy a resumir pero si te interesa saber cómo estuvo toda la cosa, al final estará el link para el texto completo completo.


Aquí doña Irma me ayudó contándome todo. En Cholul se hacen así: el novenario empieza el cuatro y termina el mero doce. Adornan el altar con flores, veladoras y luces, y éste se encuentra dentro de una capillita en la terraza donde hacen la novena. No cambian las flores cada noche, sino que se van acumulando conforme pasan los días. Algo que me llamó la atención aquí es que me comentó que algunas personas llevan a “sus virgencitas” para “oír la novena”, las colocan alrededor del altar (en este caso dentro de la misma capillita) y cuando acabe el novenario se las vuelven a llevar. Frente al altar, a modo de ofrenda, ponen un plato de la misma comida que se va a dar. Luego están sentados el rezador, su ayudante y el nochero, detrás, todos los demás asistentes. En algunos lugares suelen dar solo un refrigerio pero aquí es cena completa. Y el día doce, hacen novena en la tarde y cuando está anocheciendo. Revientan muchos voladores: cuando empieza, se hacen tres llamadas y con ellas tres voladores; cuando acaba cada misterio, dos o tres; al final, “muchos más”. Asisten hasta setenta personas.


En la Colonia Mulsay, José Balam es quien organiza el novenario. Además, es el rezador. Este año hizo su novenario con doce novenas, porque todos querían participar (casi toda su familia) y les dió el gusto a todos. El nochero pone el altar para la virgen y cada noche cambia a su gusto. Le ponen flores, luces y veladoras. Sus rezos los basa en un librito que tiene que me dijo que es el tradicional y que lo suelen dan en las iglesias. Es más una guía, no una imposición. Las oraciones están divididas por primer día, segundo día, etc. El segundo año que el señor hizo su novena, por su devoción, le escribió una canción a la virgen como bienvenida. Cada año la canta al inicio de la novena, en todas las novenas. Inician entre siete y siete con quince. Hay un horario pero inicia cuando haya bastante gente o, si el nochero está esperando a alguien, hasta que llegue esa o esas personas. Dura una hora más o menos. Toda la terraza la decoran con papel picado tricolor y en las paredes hay dos estandartes con la imagen de la Virgen de Guadalupe. A ambos lados del altar hay figuras de ángeles. Asisten unas cincuenta personas, entre hombres y mujeres. También había un par de niños que hasta se sabían los rezos. 


Ya vamos a acabar, lo juro. En Cd. Caucel la rezadora llegó con un teclado para ayudarse con los cantos. Acababa un misterio, ella cantaba una canción y durante la canción reventaban voladores. Cuando acabara la novena iban a cantarle mariachis a la Virgen, pero como llegaron antes de que acabe la novena se hizo una pausa. Cantaron como cuatro o cinco canciones y mientras cantaban también se reventaron voladores. Después de que canten la novena siguió normal. Habían tanto hombres como mujeres, pero aquí principalmente eran adultos. 


En las novenas a las que asistí se repite el patrón de: una familia la organiza y costea los gastos, en los casos en donde se hacía el novenario entero todos los nocheros eran de la familia o personas muy cercanas, los invitados eran familiares, vecinos, amigos y conocidos. Algunos invitados llevaban personas a quienes el organizador podía no conocer e igualmente eran bienvenidos. 


Para los creyentes, es un acto que fortalece la cohesión entre la comunidad religiosa y reafirma sus creencias. Hacerla año con año lleva a crear un sentido de pertenencia. Y para los no creyentes tampoco puede pasar desapercibida pues es también una tradición que podría considerarse hasta parte del folclor. Su organización conlleva la creación de lazos comunitarios incluso para los que no son devotos. Asimismo, contribuye a fortalecer la identidad colectiva pues, en la actualidad, pertenecer a un grupo es más que nombrarse miembro de él, requiere ser parte activa de las prácticas del grupo. En este caso, las novenas.


Si te interesa el tema, déjame decirte  que todo lo anterior es un resumen de otro texto (que igual yo escribí), puedes leer el completo justo aquí  o aquí también.


Galería de fotos:

   

 
 





Referencias 

AGI, México, 1021. 1722. “ Sobre el comportamiento de los miembros de las cofradías e ingresos de los religiosos. Las fiestas en los distintos partidos y cómo se sostienen”


Arboleda, Carlos. “El Politeísmo Católico. Las novenas como expresión de una mentalidad religiosa. Colombia S.XIX-XX”. Postgrado de Historia, Universidad Nacional de Colombia, 1995. https://www.researchgate.net/publication/211523524_El_politeismo_catolico


Catholic.net https://es.catholic.net/op/articulos/15499/novena-por-los-fieles-difuntos.html#modal


Cruz Sánchez, Pedro Javier. “Una Introducción a La Literatura Piadosa Popular: Las Novenas” El Filandar o Fiadeiro, número 17 (S. F.): Pg. 17-22. https://www.academia.edu/20714555/Una_introducción_a_la_literatura_piadosa_popular_las_novenas


Hansen, Asael. “Religión Tradicional y Moderna: Oficial y Popular”. En Mérida. Su transformación de capital colonial a naciente metrópoli en 1935. Editado por Instituto Nacional de Antropología e Historia. 1984.


INAH https://www.inah.gob.mx/boletines/la-virgen-de-guadalupe-de-mexico-la-primera-aparicion-mariana-de-alcance-global


La comunidad sin limites. La estructura social y comunitaria de los pueblos indígenas de México. Volumen 1. Millan Saúl y Valle Julieta Coordinadores. CONACULTA-INAH. ISBN: 970-35-0095-1 (Obra completa) ISBN: 970-35-0096-X (Volumen 1). Primera edición: 2003. Solares, rumbos y pueblos: organización social de mayas peninsulares. https://www.mayas.uady.mx/articulos/solares.html#autor


Mercado, Azael, y Hernández, Alejandrina. “El proceso de construcción de la identidad colectiva”. Convergencia, vol. 17. No. 53. (2010). https://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1405-14352010000200010


Redfield, Robert. “De día sagrado a día de fiesta”. En Yucatán. Una cultura de transición. Editado por Fondo de Cultura. 1941. 


UNAM Global https://unamglobal.unam.mx/global_revista/la-virgen-de-guadalupe-simbolo-dominante-de-la-religiosidad-mexicana/


VICE https://www.vice.com/en/article/how-l a-virgen-de-guadalupe-become-an-icon/
















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