Un vistazo a la vida del campo y la ciudad entre los años 60 y 90. Desde la perspectiva de Doña Rosi.
"Un vistazo a la vida del campo y la ciudad entre los años 60 y 90. Desde la perspectiva de Doña Rosi."
May, Sharon.
Paredes, Bruno.
Trabajo original realizado por: León, María. May, Sharon. Paredes, Bruno.
Hace unos días tuve una clase de etnografía regional bastante interesante en la cual el tema principal fueron las encuestas genealógicas, éstas son útiles porque a través de una historia familiar se pueden ver los cambios sociales, políticos y económicos de la época. Todo esto lo asocié a una técnica etnográfica en la que, básicamente, reconstruyes la vida de una persona a base de entrevistas, y en ella observamos cómo se reflejaban los procesos históricos de los que fue parte. Lo anterior nos sirvió, a mi equipo y a mí, para iniciar a hacer este reportaje.
Nos interesa conocer, principalmente, cómo fue la vida en el campo durante los años 50, con el milagro mexicano, en comparación con la vida en la ciudad en los años 70 y 90, con la crisis económica y la implementación del modelo neoliberal. Específicamente en Mérida, Yucatán.
Realizamos la entrevista a “Doña Rosi”, oriunda de Oxcum, Umán, Yucatán. El formato de preguntas que se utilizó fue el siguiente:
Nombre: Doña Rosi
Edad: 73 años
- ¿En qué año y lugar nació?
- ¿Cuál es el primer recuerdo de su infancia?
- ¿Qué solía comer durante esos años?
- ¿Qué recuerda de sus padres?
- Fuera del trabajo, ¿Pasaba tiempo con ellos?
- ¿Qué actividades ejercían sus padres?
- ¿Recuerda haber pasado algún problema económico durante su infancia?
- ¿Hasta qué nivel estudió? ¿Le hubiera gustado estudiar más?
- ¿Cuántos hermanos tuvo? ¿Estudiaron o realizaron algún trabajo?
- ¿En qué año se mudó a la ciudad?
- ¿Qué diferencia encontró respecto a su vida en el campo? ¿Qué fue lo que más se le dificultó al adaptarse?
- ¿Qué trabajos hacía usted en la ciudad?
- ¿Qué solía comer en esos años?
- ¿Pasaba mucho tiempo con sus hijos?
- ¿Qué problemas económicos tuvo durante su adultez temprana?
EL AUGE
En los años de 1950 México atravesaba por una etapa llamada: el milagro mexicano, el cual constaba de un auge económico e industrial. Por esto México tenía una gran infraestructura y una inflación muy baja, lo que dio paso a la creación de instituciones de seguridad social como el ISSSTE e IMSS. Sin embargo, no todo es color de rosas, también había una desigualdad, producto de una concentración de riqueza y la mala distribución, igualmente existía corrupción.
Doña Rosi nace en agosto del año 1952, cuando el pasado henequenero de la hacienda local aún seguía fresco. Su propio abuelo había trabajado en la hacienda, un hombre al que describe como: terco. Esta década fue principalmente su infancia. Su padre era un campesino que trabajaba en la milpa y cortando penca. Sin embargo, también ejercía más trabajos pues lo que se cosechaba era para consumo de la familia. Se iba a otros pueblos a vender leña y carbón o hacer cualquier trabajo que pudiera, lo hacía durante toda la semana y solo volvía los domingos. Iba a otros pueblos a trabajar porque en Oxcum trabajando de checador ganaba 21 pesos y eso no alcanzaba. Por su parte, su mamá lavaba ropa ajena para aportar al sustento del hogar.
Cuando le pregunté si pasaba mucho tiempo con sus padres respondió que sí pero cuando me habló de eso me dí cuenta que era mientras trabajaba. Fuera del trabajo no lo hacía porque su papá se iba toda la semana.
Si piensa en su infancia lo primero que llega a su mente es que su mamá las ponía, a ella y a su hermana, a tortear. No solían jugar, sino ayudar a su madre con lo que pudieran en el hogar. A veces desde muy temprano empezaban con sus labores. No trabajaron de forma externa hasta su adultez pero sí hicieron trabajo doméstico en su hogar, algunas veces desde que amanecía. Ella trabajó hasta que su hijo más chico tenía cinco años, mientras que hermana lo hizo antes, aunque ya adulta.
Mayormente comían frijol y huevo. Los sábados y domingos un señor de Umán iba a vender carne de puerco a Oxcum pero era muy cara así que no solían comerla. En la milpa su papá cultivaba calabaza, maíz y espelón pero esto no era suficiente así que también compraban otras cosas para comer.
“Había mucha pobreza” , concluye.
EL DESPLOME
Hacia 1970 por el precio del petróleo se desplomó y por una deuda que se empezaba acumular el milagro mexicano llegó a una inevitable crisis dándole fin a lo que muchos llaman: la mejor época de México. Esto desencadenó una devaluación e inflación en el país causa por el cuál hubo un desempleo masivo, aumentó aún más la desigualdad de riqueza, el deterioro de servicios públicos y el acceso de vivienda.
En Yucatán no hubo una gran diferencia, ya que el milagro mexicano fue un ámbito general, aunque tuvo una pequeña diferencia que es el desprendimiento del monocultivo del henequén; dando una diversificación de la economía.
En otra clase etnografía regional hablamos sobre Estrategias de sobrevivencia de los campesinos mayas de Arturo Warman y algo que se me quedó marcado fue que durante una generación los campesinos cultivaban de forma bastante abundante para el consumo propio y encima podían hacer muchas otras actividades que les hicieran ganar dinero, mientras que en la siguiente sus hijos ya cultivaban menos y ya no para consumir sino para vender, además de que esto les consumía casi todo el tiempo y ya no podían ganar dinero de otras maneras. Cuando Doña Rosi me contaba a qué se dedicaron su padre y su hermano, pude ver reflejado exactamente esta dinámica.
Tuvo un hermano y una hermana. Ninguno de ellos estudió pero no fue por el tema de la pobreza sino porque cuando su padre trabajaba de checador en el pueblo le tocaba al lado de la escuela, ahí veía cómo el maestro tocaba a las muchachas y eso lo hizo decidir que ni sus hijas ni su hijo irían a la escuela. No lo habrá hecho con mala intención pero terminó dañandolos. No sabían leer así que los trabajos que podían hacer eran limitados. Ellas solo se dedicaron a los trabajos domésticos, “de criada” dice ella. Su hermano trabajó mayormente en la milpa pero ya no para consumo propio, sino para vender.
Cuenta que a los catorce años vino a vivir a Mérida. Esto sería como en el 66. No se fue por razones económicas sino porque su marido quiso venir a la ciudad. El lugar en el que vive ahorita no fue su primer destino pues estuvieron viviendo en varias casas hasta que llegaron a un terreno en el que hicieron su casa con cartones y palos. Primero vivieron por la avenida 69 y luego cerca de la finca que está enfrente de la iglesia en la colonia Mulsay. Ahora vive en el mismo terreno, en mejores condiciones, igual en Mulsay pero más cerca del parque que antes era zoológico.
Los primeros años de su vida en la ciudad fueron un ir y venir. No se quedaban en Mérida, se iban a Oxcum y volvían. Su primera hija nació en el pueblo. No trabajó externamente durante esos años, únicamente en el hogar. Sufría de carencias pues su marido, alcohólico y mujeriego, gastaba el dinero “quién sabe dónde”. Con lo poco que le daba compraba comida para sus hijos más chicos y para ella. Sus hijas, que eran más grandes, se casaron jóvenes y se fueron a vivir con sus esposos. Su hijo mayor seguía los pasos de su padre y casi nunca estaba en el hogar. Tuvo un par de hijos que fallecieron infantes de los que no dio información.
LA NUEVA ERA
Para 1990 ya se había aplicado el modelo neoliberal, por lo que México tuvo un crecimiento acelerado por la apertura comercial, la inversión y un entorno macroeconómico más saludable. Las diferencias salariales entre personas con menores estudios se redujeron con respecto de las de mayor estudio. Se creó el FOBAPROA. Hubo un menor gasto público, lo que dio a precios más altos de productos y servicios públicos. Se notó un aumento de la informalidad por esto, muchas personas no contaron con IMSS (algo que actualmente sigue vigente).
En estos años también se creó la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH). El modelo de desarrollo (neoliberal) tuvo varios conflictos, entre estos con el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN). La crisis de 1994 que surgió por una falta de reservas nacionales causó nuevamente una devaluación del peso mexicano dando más desempleo, pobreza y una desconfianza.
En los noventas, cuando su hijo más chico cumplió cinco años, ella empezó a trabajar. Su esposo ya no se aparecía en casa y solo necesitaba que el niño fuera algo mayor porque no tenía quien se lo cuidara. Tenía dos trabajos, se iba desde las 8 de la mañana y volvía a las 12 de la madrugada. El primer turno lo hacía en una casa cerca de la suya, “de doméstica”, cuidaba a un niño, limpiaba y cocinaba. Le pagaban 250 pesos. No alcanzaba. El segundo era en otra casa en dónde vendían antojitos. Hervía el pollo y lo asaba, hacía dos coles y cuando terminaba limpiaba la casa. Le pagaban 70 pesos. No alcanzaba. Cuando no le alcanzaba el dinero empeñaba sus alhajas pues siempre ha tenido y hasta la actualidad representan un dinero seguro para ella, por cualquier emergencia.
No siente diferencias entre su vida en el campo y en la ciudad, en ambas sufrió carencias. Incluso siente peor su experiencia en la ciudad pues con sus padres al menos tenía comida, “aunque sea huevo”. Aquí su esposo no le daba y encima tuvo que aguantar violencia física de su parte, no solo hacía ella sino a sus hijos. Estas horribles experiencias le afectan hasta ahora pues sufre muchos dolores corporales que liga al estrés y ansiedad que vivía.
Sus hijos empezaron a trabajar desde temprana edad, no quedaba de otra pues les hacía falta. Sobre estos años ella dice “había comida pero no había dinero”. No era común que ella cocinara pues no le daba tiempo, algunas veces su hijo menor cocinaba y otras compraba comida cerca. Ya era más común que comieran carne. En el trabajo vespertino normalmente le daban de comer una alita de pollo con caldo. En el de la mañana a veces le daban de lo que ella cocinaba y a veces no. Los viernes le daban un adelanto de su sueldo y con eso les compraba unas hamburguesas para cenar a sus hijos, o lo que ellos pidieran.
Cuando la señora que la empleaba en las mañanas se mudó lejos, perdió uno de sus trabajos.
Su mamá falleció como a los 76 años. Ya tenía tiempo que había dejado de ir a Oxcum seguido. Su papá falleció más o menos en 2010.
HOY POR HOY…
Actualmente vive con su hijo más grande y una de sus hijas. Cobra apoyos del gobierno. Eso y lo que aportan sus hijos es su principal sustento. Cría algunas gallinas pero casi nunca se las come. Tiene plantas en el solar, le gusta cuidarlas. No le gusta estar acostada, es terca. Tiene una mejor economía de la que tuvo la mayor parte de su vida. Le gusta platicar pero no siempre está de humor para salir de su casa.
Googlear, investigar y leer sí es muy importante pero no lo es todo, a través de las vivencias de otras personas, incluso las más cercanas a nosotros, podemos conocer más sobre procesos históricos sociales, políticos y económicos. La historia oficial no lo es todo y acceder a la información que no te cuentan en los libros es tan sencillo como preguntar a un adulto mayor, la mayoría siempre están abiertos a contar lo que saben. El conocimiento viene en diferentes formas.
Referencias:
Navarrete R., Angélica. ¿Qué fue el llamado Milagro Mexicano? https://concepto.de/milagro-mexicano/
https://www.eluniversal.com.mx/opinion/mochilazo-en-el-tiempo/que-fue-el-llamado-milagro-mexicano/
García Martínez, Osvaldo. Del milagro mexicano a la crisis del sistema político, 1940-2012 https://actas.uanl.mx/index.php/revista/article/download/63/59#:~:text=Tambi%C3%A9n%20esta%20industrializaci%C3%B3n%20se%20reflej%C3%B3,identidad%20nacional%20de%20los%20mexicanos4
Fierros Benítez, Alejando Guadalupe. EL MILAGRO MEXICANO: LEGADO DE LA REVOLUCIÓN. https://revistas.uaa.mx/horizontehistorico/article/download/1260/1213#:~:text=Los%20efectos%20que%20trajo%20consigo,en%20tor%2D%20no%20a%20ellas.
Sáenz Canto, Rodolfo. Yucatán. Economía e Industria https://archivos.juridicas.unam.mx/www/bjv/libros/4/1732/7.pdf
Mendoza, Marck. El Modelo Del Desarrollo Estabilizador.https://es.scribd.com/document/343488953/El-Modelo-Del-Desarrollo-Estabilizador
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